Espacio natural con la mayor extensión de dehesa arbolada (encinas y alcornoques), y con la cabaña más numerosa de cerdos ibéricos, es considerada como la mejor zona para la cría del cerdo ibérico.

En este entorno único se encuentra Montánchez; la altitud de la sierra donde se halla y su microclima hacen de éste un enclave singular que aporta a todos los productos allí elaborados unos aromas y sabores singulares.